Cuando las cortinas bajan y la ciudad calla.
Las rentas: la inflación artificial que vacía el corazón de Puerto Vallarta. Hay ciudades que hablan. Otras que susurran. Y algunas como mi adorado Puerto Vallarta comienzan a guardar silencio. Cuando caminamos por el centro histórico, la colonia Emiliano Zapata, y algunos centros comerciales de la avenida principal lo podemos notar: cortinas metálicas abajo, locales vacíos, letreros de “se renta” que cada vez se avejentan más por el sol y el salitre. Lugares que antes albergaban cafeterías familiares, pequeños restaurantes, galerías, tiendas de artesanos hoy permanecen cerrados, como si la ciudad contuviera la respiración. Y no es por falta de emprendedores y sus buenas ideas, ni ganas de trabajar. Está faltando algo más profundo: condiciones reales para permanecer. Ciertas zonas de Puerto Vallarta no se están transformando por modernidad; se estaba vaciando por una lógica económica que dejó de dialogar con la realidad local. La renta que sube… aunque nadie les rente....